Había olvidado la contraseña de este blog, que se convertirá desde hoy en un SERVICIO A LA COMUNIDAD sólo comparable a los deliveries de alcohol.
Este es mi lado B. Mi costado minita-maitenesco. El lugar donde trato de develar los misterios de la mente masculina, la crema descremada y el universo todo.
Pasemos al tema de hoy.
Me he preguntado frecuentemente por qué hay tantas chicas bellas, inteligentes, copadas y con sentido del humor (y, por lo general, con una interesantísima vida propia) que no están ya solas (que no sería nada) sino que son sistemáticamente maltratadas por perversitos narcicistas, a falta de mejor definición.
Recién le decía a una mujer de esta categoría (que, por suerte, encontró a un chico normal) que si hay cosa que me revienta es la disparidad de las relaciones.
Me explico: ¿Por qué después de un par de salidas, sexo del bueno y charlas interesantes (e, incluso, después de algunos meses de relación) no podemos mandarles un puto sms con cualquier comentario boludo porque se CAGAN PARANOIQUEANDO y piensan que queremos altar, fiesta, cuatro hijos y casa con perro labrador? Pareciera que hubiese que esperar a que ellos lleven las riendas del vínculo.
Es hora de que lo sepas, varón: Eso nos rompe soberanamente las pelotas. Reitero: Eso nos rompe soberanamente las pelotas. Ejércitos de mujeres que, enfrentémoslo, en su mayoría son demasiado buenas para ustedes, con los ovarios al plato por este tipo de cosas.
La respuesta, claro, no la tengo. Si no, no estaría escribiendo esto sino tomándome medio kilo de helado del pote en un sommier con un caballero. A veces creo que se sienten intimidados. Siglos siendo "el dominante" en una pareja en la que la mujer quedaba a la sombra, y de pronto se ven saliendo con una cirujana con manicure francesa y no saben cómo pilotearla.
Sin embargo, la última vez que chequeé era el siglo XXI y creo que, así como compartimos sexo, comida, chistes de abogados, capítulos de Friends y otras formas básicas de interacción heterosexual, sería interesante que pudiéramos compartir el derecho a mandar un mail con un link a un video de YouTube en el que un gatito se mete en una caja y patina cual poseso sin dispararles las defensas hasta el techo.
O, quizás, sólo quieran empujarnos al lesbianismo para luego filmarnos y hacerse unos mangos en redporn. Pero esa, al menos conmigo, no les va a funcionar. Así que respiren hondo y relájense. Y, de lo contrario, roja directa, qué mierda.
perdón, tengo que irme, debo enseñarle a alguna de las dos gatas a patinar como maru
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